Cartagena es una ciudad y un municipio españoles situados
junto al mar Mediterráneo en la comunidad autónoma de la Región de Murcia. La ciudad es la sede de la Asamblea Regional, órgano legislativo de la Comunidad Autónoma, y
capital municipal. El municipio cuenta con 218.528 habitantes, según su ayuntamiento, a 1
de enero de 2014, repartidos en
un término municipal de 558,08 km². Se encuentra al sur de la llanura
denominada Campo de Cartagena, comarca natural que forma su área
metropolitana y que cuenta con una población total de 409.586 habitantes. Así,
Cartagena ocupa el puesto 23º en la lista de municipios más poblados de España, y el puesto 16º en la
lista de áreas metropolitanas de España.
La ciudad
de Cartagena fue fundada como Qart Hadasht por el cartaginés Asdrúbal el Bello en el año 227 a. C., sobre
un anterior asentamiento ibérico o tartésico,5 tradicionalmente identificado como Mastia.6 La ciudad conoció su apogeo durante época romana,
con el nombre de Carthago Nova,
época en la que fue capital de provincia tras la división administrativa de Diocleciano. Tras la
desaparición del imperio romano, Cartagena, con el nombre de Carthago Spartaria, formó parte de los dominios bizantinos
en la península ibérica, de la que fue uno de sus más importantes ciudades y
acaso su capital, resultando destruida tras su toma por los visigodos. Tras
ello, Cartagena entró en un periodo de decadencia que no fue revertido hasta bien
entrada la edad moderna. A partir del siglo XVI se potenció el papel militar de
Cartagena debido a la importancia estratégica de su puerto, y en el siglo XVIII
se convirtió en capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo. En el siglo
XIX, incluida en la provincia de Murcia desde 1833,
vivió las vicisitudes del sistema liberal español con episodios como la
insurrección de 1844 o la rebelión cantonal de 1873.
Desde
finales del siglo XIX y durante el siglo XX, la economía de Cartagena se basó
en la explotación del cinc, plata y plomo de la sierra minera, cuya prosperidad se manifestó con la construcción
de edificios modernistas, y también en la explotación del sector químico
(sulfuro, abonos fosfatados y explosivos). En la actualidad, agotados los
filones mineros, Cartagena vive principalmente de la construcción y reparación
naval, el refinado de petróleo y la exportación de aceite de oliva, frutas,
cítricos, hortalizas, esparto, vino y productos metálicos. Así mismo, es una de
las principales bases navales del país, junto con Rota y Ferrol, y un emergente destino turístico gracias a su
patrimonio histórico-artístico, que abarca de vestigios de época cartaginesa, romana, bizantina,
edificaciones de carácter militar de época moderna y contemporánea, así como con edificios neoclásicos y modernistas. En el
ámbito cultural es conocida por sus fiestas mayores de Carthagineses y Romanos y las procesiones de Semana Santa, declaradas de Interés Turístico
Internacional.
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